El Cerro se encuentra ubicado a una altura de 1.979 m.s.n.m. y su cumbre representa la máxima elevación de las sierras Chicas de la provincia de Córdoba, República Argentina.

Su nombre, Cerro Uritorco, proviene de la lengua nativa de sus habitantes, los comechingones; ORCO, significaba “Cerro” y URITU, “Macho o Loro”, de acuerdo a esta interpretación, se suele traducir su nombre como “Cerro Macho” o “Cerro de los Loros”.

Desde hace largos años, el Uritorco se ha convertido en un gran atractivo para muchísimas personas de todo el mundo, que estimuladas por las leyendas e historias que envuelven el Cerro, se ven motivadas a realizar importantes viajes tan solo para tener la oportunidad de recorrer su camino y contemplar el paisaje serrano desde su mítica cumbre.

Sabiendo esto, hemos diseñado y llevado a cabo diferentes propuestas para que tu experiencia sea inolvidable. Podrás ascender a la cima del Cerro Uritorco de día y de noche. Podrás pernoctar en el Refugio, ubicado en el Valle de los Espíritus y contemplar los atardeceres o amaneceres.  También, disfrutarás de su naturaleza, su flora y fauna. Podrás divertirte y refrescarte en el Río Calabalumba, en las olla de agua y cascadas que nacen del Cerro.

Todos los días del año el Cerro Uritorco permanece abierto y sus actividades a tu alcance.

Vivi tu experiencia en el Complejo del Cerro Uritorco y disfruta de la paz que solo puedes encontrar en compañía de la naturaleza.

 

LEYENDA CERRO URITORCO

Se dice que en otros tiempos, vivía en estas tierras un nativo joven y fuerte, víctima del enamoramiento hacia la hermosa hija de un hechicero. La muchacha correspondía este sentimiento, pero el viejo chamán guardaba a su descendiente como la más preciosa posesión, por lo que jamás aprobó dicha relación. Los jóvenes, sin embargo, se dieron a la fuga, huyendo del padre transformado por sus poderes en una presencia demoníaca lanzada en persecución de los enamorados.


Tras un largo escape, ambos fueron alcanzados y recibieron la impiadosa condena del hechicero. él debió tomar la forma de un cerro, mientras que ella fue transformada en un río cuya naciente tiene lugar en la mismísima montaña. Así, el otrora joven Uritorco se ve día tras día obligado a 
soportar sobre su cuerpo el llanto constante de su amada Calabalumba recordándole para toda la eternidad el precio de su amor prohibido.